En los baños del cine
3ª parte.
Ya no puedo más me levanto mientras sujeto tu miembro, me siento sobre él despacio y con cuidado, manteniendo el ritmo por el cual se iba introduciendo lentamente, sintiendo cada pliegue, cada latir, sintiendo la sangre fluir, me quedé quieta un momento para apreciar como se iba acomodando en mi interior mientras mis fluidos se mezclaban con los tuyos. Sujeté tus hombros con mis manos para colocarme bien y comencé a mover mis caderas lentamente, mientras tu mirada y la mía ya eran una, yo podía ver en tus ojos la pasión encendida que recorría tu cuerpo, y tú podías ver que me quemaba el fuego por dentro. Tú comenzaste a recorrer mis muslos con tus manos para sujetarme de mis nalgas ayudando en el movimiento que se hacía cada vez más profundo e intenso. Sintiendo cada vez más la unión entre los dos no pude evitar gemir suavemente en tus oídos mientras me sujetabas la cabeza, con mi pelo entre tus dedos. Presa de la excitación comencé a morder tu cuello y a clavar mis uñas en tus hombros. En un susurro me dijiste: - ¡me vuelves loco! Cerrando los ojos con fuerza al inmenso placer que en aquel momento recorría todos los poros de tu piel. Uhmm te sentí cada vez más fuerte dentro de mí, deseaba como nunca que aquello no terminara, el morbo de ser descubiertos en cualquier momento hacía que se me erizaran los vellos de la piel, podía sentir el sudor bajar por tu pecho. Cada vez me atraes a ti con más fuerza y rapidez sé que te queda poco, tu cara me lo dice, y al mismo tiempo sé que tu puedes ver que también estoy a punto, la excitación era tal que pensé que si hubieran abierto la puerta en ese mismo instante no nos habría importado lo más mínimo.
Estoy a punto me susurras, y yo también, contesto, nos queda tan poco que parece que estoy tocando con la punta de los dedos la verdadera culminación. Pronto sentí tus vibraciones desde el interior, tape tu boca con mi boca para no gemir de placer, sentí como me sacudía desde mi interior.
Te agarré aún más fuerte de los hombros y tu a mi de mis muslos al sentir que el clímax estaba muy cerca para los dos.
Pude sentir los temblores de tus piernas te aferraste a mi casi imposibilitando mi movimiento pero en ese mismo instante sentí la agitación en mi interior, me estremecía por completo pude sentir como oleadas de placer recorrían mi espalda, eche la cabeza hacia atrás sin poder contenerlo más, sentí que mis piernas perdían su fuerza y dejé de moverme, llegando la cima de todos mis sentidos no lo pude evitar y gemí mientras tú me aprisionaste contra ti buscando mi boca para besarme con desespero, mientras nuestros cuerpos encendidos aún ardían de excitación. Los minutos que siguieron sirvieron para recuperar poco a poco el aliento. Y mirándome a los ojos me dijiste: - TE AMO-, sonriéndote te respondí: - y yo también, mi vida.








morenitta dijo
Uy uy uy, como nos levantamos...... a sido muy bueno y excitante.
Un beso
14 Mayo 2007 | 10:32 AM