FISIOTERAPIA
Llegué a tiempo para la cita que tenía con mi fisioterapeuta, después de haber salido tarde de mi casa y de tener que esperar el siguiente autobús. Cuando llegué había esperando dos personas delante de mí, lo único que pude hacer fue sentarme en la pequeña salita de espera.
De pronto vi que salió Víctor, y me miró,
- hoy te atenderá mi compañero, Jasmi,
- Vale respondí yo, no hay problema.
Él me sonrió y llamó a una de las pacientes que esperaban. Mientras hacía tiempo pude recordar el tacto de sus manos y el olor de la crema hecha por él mismo, recordé la música que había puesto, me encantaba ese tipo de música, recordé también la conversación que tuvimos, parecía que era un gran melómano, cosa a la que yo aspiraba. Mientras esperaba pude ver cómo la otra persona que hacía tiempo me observaba, yo intentando que no se me notara la desconfianza le dije:
- hola ¿qué tal?
- Ohh Muy bien ¿y usted?
- Bien también aunque con una contractura cervical.
- Je je yo tengo una lesión en el cuadriceps, me pasé entrenando.
- Uf eso tiene que doler,
- Sí la verdad ahora ya no tanto gracias a Víctor y a su compañero.
- Ah y ¿su compañero es bueno?
- Sí la verdad es que tiene unas manos… de seda, es muy bueno, no sé de donde lo sacó Víctor pero es muy bueno también.
- Ahh está bien.
Al poco vi como Víctor salía a acompañar a su paciente y se retiraba con el otro que aguardaba conmigo.
Seguí esperando hasta que por fin salió, era un chico moreno, alto y de complexión atlética que me miró a los ojos y me dijo:
- ¿vamos?
- Sí vamos.
Yo pasé delante de él y me indicó a la sala que tenía que entrar.
- por aquí por favor.
- Oh muy bien.
Puedes ir desnudándote y acuéstate en la camilla, yo vuelvo en un minuto. Asentí y obedecí, ya estaba acostada en la camilla cuando llegó.
-Víctor me ha dicho que tienes una contractura muy fuerte y muy antigua en tus cervicales. ¿No es así?
- Sí la verdad es que sí, y gracias a él no ha ido a más, prácticamente todos los días tenía dolor de cabeza y bueno a parte de las molestias de la espalda, dolores en los brazos, vértigos….
- humm bueno veremos que puedo hacer.
Me cubrió con la toalla la parte del trasero para no manchar el pantalón. Y me dijo:
- voy a ponerte una pomada que he hecho yo, bastante fuerte de olor, y que calienta bastante la zona que voy a tratar.
- Ok.
- Si te hago daño paro, ¿eh?
- No, no pasa nada.
Siguió masajeando un rato sin hablar, pronto empecé a sentir que sus manos se suavizaban sobre mi piel.
- Creo que ya has aguantado bastante por hoy, pero aún así te voy a dar un masaje relax para que relajes toda la zona de las lumbares y de las caderas, porque veo que las tienes bastantes tensas.
- Oh bueno, vale.
Él sonrió. Comenzó a masajear más suavemente, sentí como sus manos comenzaron a temblar, no sabía debido a qué pero si sentí también una gran energía que de ellas emanaba. Por un momento paró su masaje. Y yo le pregunté:
- ¿Estás bien?
- Mm sí si, no pasa nada,
Yo levanté la cabeza y vi sus ojos, el bajó su cabeza como avergonzado, le observé.
- Creo que será mejor que me vaya me giré sentándome en el borde de la camilla.
- lo siento nunca me había pasado, es… no sé qué me ha pasado…
- no si no pasa nada no te preocupes dije volviendo a mirarle y sonriéndole.
Me iba a bajar de la camilla, cuando el se acercó dando la vuelta a la camilla. Y sus ojos verdes se clavaban en los míos, mi corazón empezó a agitarse fuertemente, se acercó a mí aún más poniendo su mano en mi cara se aproximó a mis labios cerrando los ojos. Me besó muy dulcemente pero a la vez intenso, yo cerré los ojos y respondí a su beso, sus labios carnosos se rozaban con los míos, sus manos me rodearon acariciándome por fuera de la toalla. Mis manos rodearon su cuello acariciando su espalda. Pude aspirar su olor, ese olor que me hizo sentir un vuelco en el corazón. Dejé que se cayera la toalla y por un momento paró de besarme y me clavó de nuevo su mirada intensa. Yo bajé ahora mi mirada, pero él sonriendo me levantó la cara con su mano y me volvió a besar ahora acariciándome sin toalla, yo desabroché su bata blanca y acaricié también su pecho fuerte y depilado, su olor me invadió, se acercó más a la camilla apretándose contra mí, y pude sentir su erección.
Qué sensación tan extraña de sentirlo tan cercano, era un sensación que no podía describir, le sentía tan familiar, su labios ya los había sentido en los míos, sus manos ya me habían tocado antes no entendía cómo podía notar eso pero así era.
Sentía sus caricias tan intensamente en mí, que era como si conociera mis sentidos, mis pasiones. Le rodeé con mis piernas su cintura y él exhalando un suspiro me apretó más contra sí, me cogió de las nalgas levantándome en peso, me apoyó de nuevo en la camilla, mientras sus manos me recorrían entera una y otra vez. Se apartó un momento mirando hacia abajo, luego me miró directamente a los ojos y comenzó a desabrocharme el pantalón, sólo podía mirar alternamente sus manos y su cara, su deseo era evidente. Dejé que el pantalón resbalara hasta el suelo y le observé, sus manos comenzaron a subir desde las rodillas por la parte interna, se mordía el labio y yo sólo le miraba, apartó los muslos con suavidad oprimiéndome. Sus labios se posaron en mi hombro abriéndose para dejar paso a sus dientes que se clavaron en mí marcándoseme en la piel, haciéndome gemir. Y yo sólo alcancé a susurrar en su oído:
- Hazme tuya, por favor.
Él no respondió sólo volvió a besarme aún con más pasión, más urgente. Mis manos recorrieron su torso desabrochando su pantalón, y empujándolo hacia el suelo, pude notar su erección y decidí bajar también su ropa interior. Cuando lo sujeté suavemente se estremeció, moví mi mano lentamente y él suspiraba agitado. Se retiró un segundo observándome y con su mano acarició mi tanga, muy suavemente introdujo un dedo en él apartándolo y rozó mis labios ya inflamados, me miraba a los ojos mientras comenzó a acariciarme suavemente yo gemí, cerré los ojos, cada movimiento me provocaba una conmoción en mi cuerpo, yo seguí jugando con su miembro hasta que decidí que ya me había cansado de eso, le volví a rodear con mis piernas acercándolo a mí, poniendo su miembro en mi sexo el suspiró y miró por un momento. Despacio noté como entraba en mí, que exquisita sensación, le notaba tan dentro…. Se quedó quieto un momento y me besó, comenzó a moverse lentamente, muy pausado, no quería que parara pero la intensidad de aquella sensación era tan grande que tampoco quería que fuera más rápido. Se movía profundamente, acompasamos nuestras respiraciones, nuestros besos eran cada vez más apremiantes. Comenzó a moverse poco a poco más rápido y yo le sujetaba por la cintura con mis piernas, haciendo que cada vez fuera más penetrante e impetuoso pronto sentí que mis esencias estaban a punto de llegar al éxtasis, se lo hice saber con un gemido más profundo, el me sujetó más fuertemente de las nalgas y se movió aún más fogoso. Sentí su miembro palpitar dentro de mí muy intensamente y casi en el mismo momento toda yo vibraba, llegaba al clímax. Sentí como mi cuerpo completo se estremecía, mientras intentaba no gemir, para que no nos oyeran, él no gimió, sólo cerró muy fuertemente sus ojos y clavó sus dientes de nuevo en mi cuello, evitando también cualquier sonido.
Cuando pude respirar de nuevo abrí los ojos y me encontré de nuevo con sus ojos verdes en los míos, su frente llena de gotitas, su boca entreabierta para tomar aliento, sonriéndome.
En ese mismo instante supe que le había encontrado.

Oye Jezabel, sabes dar masajes? Porque me están dando unos dolores horribles, y me gustaría que me dieras uno. JEJEJEJEJE. Super exitante como siempre. Un beso tesoro.
Tengo un primo masajista, ¿hara esas cosas?ademas esta bien bueno...
Me ha gustado mucho, como siempre.
Un beso.
Hombre isra a mi personalmente me gusta más que me los den por supuesto, more... si tienes unprimo masajista que esta bueno... me imagino que alguna vez lo hará. jeje un beso para los dos
mmmm una de mis fantasias recurrentes..los masajistas,ay!! muy exciting niña.Si sabes donde hay alguno de esos dispuesto y cion ojazos verdes..avisa,ja,ja,ja.Besiño
Hola Jezabel,tus historias como siempre,muy buenas y exitantes.
A los finales acostumbras darles un matiz poetico -"En ese mismo instante supe que le había encontrado"-Pero a jusgar por los finales,los encuentras en todos,jejeje
Eres una mezcla muy explosiva,muy sensual,sexy,bailas samba,y haces el amor con mucho fuego...Hmmmmm,me gusta.
Besos Vampiricos
Louis me gusta gustarte, también son romántica, no me falta de nada, estoy ansiosa de leer tus relatos, un pequeño mordisquito en tu hombro... hummm
joder jezabel m encanta como escribes y sobretodo estos relatos!!!!, ojala yo encontrara un asajista asi q tengo el cuello exo polvo!!! pasame el telefono!!